Problemas bucales

Gingivitis, periodontitis y su desgaste.

Gingivitis Clínica Vermont

Salud periodontal; Gingivitis; Periodonitis; Periodonitis Severa

Se denomina periodonto al tejido que rodea y soporta la raíz de los dientes, fijándola al hueso de los maxilares y a la encía. La periodoncia, por su parte, es la especialidad de la odontología destinada a la prevención, diagnóstico, y tratamiento de las enfermedades que afectan a los tejidos de soporte de los dientes; encía, ligamento periodontal, cemento radicular y hueso. Así, las enfermedades periodontales son aquellas que afectan al ligamento periodontal, tanto a la encía como al hueso; es decir, a los tejidos de soporte del diente.

Esta enfermedad, de origen multifactorial y de causa infecciosa o bacteriana, se ocasiona por múltiples factores de riesgo:

  • Predisposición genética. Es hereditaria.
  • Unos malos hábitos de higiene dental afecta al desarrollo de la enfermedad.
  • Oclusión dental: la mal posición de los dientes. Ausencia de piezas dentales.
  • Malos hábitos alimenticios. Alcohol. Tabaco.
  • Enfermedades de otras partes del cuerpo (diabetes, osteoporosis, infecciones líricas…)
  • Estrés. Cambios hormonales (embarazo, menopausia…). Ingesta de ciertos medicamentos.
  • Mala colocación de los dientes. Cuando estos no salen correctamente.
  • Puede provocar traumatismos oclusales (debido al rechinamiento de los dientes) y un aumento de la movilidad de las piezas dentales en caso de pacientes periodontales.

Todos estos factores pueden hacer que se desarrolle la enfermedad periodontal. Para comprender mejor esta patología, es importante diferenciarla en distintos estadios o fases:

  • Gingivitis: Es la inflamación de encía producida por el biofilm bacteriano (conocido como placa bacteriana). Primera fase y la más leve de todas. Es reversible.
  • Periodontitis: También conocida como piorrea popularmente. Está dividida como leve, moderada o severa, son estadios más graves y de carácter crónico. Por tanto, no son reversibles y todas las actuaciones para curar esta enfermedad van destinadas a parar su evolución.

Gingivitis

Según la RAE, la gingivitis es la “inflamación patológica de las encías”. Representa la primera fase y la más leve dentro de las enfermedades periodontales. Es de carácter reversible, por lo que en muchos casos hay una solución al problema.

La gingivitis sólo afecta a la parte más superficial de la encía. Sus síntomas más característicos son la inflamación y el sangrado de encía, aunque hay otros como la halitosis, el mal aliento. Si el paciente se encuentra con alguno de estos problemas, lo más recomendable es que acuda cuanto antes a su odontólogo, ya que es muy probable que padezca de gingivitis, y cuando ésta se detecta a tiempo, aumentan las posibilidades de que su cura sea reversible.

El tratamiento en esta fase depende de los factores de riesgo que presente el paciente, en los cuales se fijará el dentista para controlarlos y facilitar a su paciente un tratamiento personalizado e individual con mayor probabilidad de éxito.

Por norma general, el tratamiento de la gingivitis es una limpieza bucal profesional e instrucciones específicas de higiene (ambas siempre personalizadas a cada paciente), ya sea ocasionada por la dieta, la mala colocación de los dientes, la ausencia de piezas…, u otros factores de riesgo que pudiera presentar el paciente.

Periodontitis o piorrea

En la periodontitis o piorrea se desarrollan estadios más graves que la gingivitis y son de carácter crónico, por lo tanto, no reversible. Todos los tratamientos aquí están destinados a dar una estabilidad a los dientes para que la enfermedad no avance, parando su evolución.

La periodontitis implica destrucción y pérdida de los tejidos de soporte del diente y en la mayoría de los casos cursa con sangrado de encías, halitosis (mal aliento) y finalmente movilidad de los dientes en las fases más avanzadas. Se puede dividir en tres fases: leve, moderada y severa.

  • Estadio leve: Es la primera fase de la periodontitis y se trata en consulta con los llamados curetajes o raspados y alisados radiculares. Este tratamiento es una limpieza dental, pero con mayor profundidad que las típicas. Por ello, al paciente se le aplica anestesia.

Después de esta limpieza, al paciente se le dan todas las instrucciones de higiene que necesite y así se le intenta corregir todos los factores de riesgo que pueda presentar, orientando así su tratamiento a una atención personalizada.

Aunque esta primera fase sea leve, existe contaminación infecciosa, ya que la enfermedad periodontal es de origen bacteriano. La periodontitis, al ser crónica, continuará avanzando, pero normalmente con los curetajes y las revisiones periódicas se controla muy bien. Por esto es tan importante detectarla a tiempo.

  • Estadio moderado: Algo más avanzado que el leve, en esta fase ya se comienza a observar una pérdida palpable del hueso y tejidos de soporte del diente. Dependiendo del estado de la enfermedad en el paciente y de sus factores de riesgo, se puede controlar al igual que en la fase leve, o realizando cirugía periodontal al paciente.
  • Estadio grave: Comúnmente las personas relacionan la fase más grave de la periodontitis con la piorrea. Esto es debido a que antaño, al no haber tantas técnicas dentales, odontólogos, y menos higiene, la gente que era diagnosticada con periodontitis o piorrea cursaba en la fase más grave de la enfermedad: la pérdida o caída de dientes.

En este estadio la pérdida del hueso ya es muy visible para el odontólogo, y el paciente también presenta los síntomas anteriores: halitosis, sangrado de encía, pérdida de soporte, movilidad de los dientes, etc. La solución en la fase más grave de la periodontitis o piorrea es un tratamiento quirúrgico periodontal.

Las cirugías periodontales, siempre aplicadas con anestesia, consisten en limpiar en profundidad, regularizando el hueso, alisando las superficies radicales y eliminando las bolsas periodontales.

Además de la cirugía, sigue siendo importante las instrucciones de higiene personalizadas que recomienda el dentista.

En la mayoría de ocasiones se complementa el tratamiento clínico con un ciclo de tratamiento antibiótico.

Normalmente la enfermedad periodontal cursa sin dolor, sobre todo en sus primeras fases. El paciente puede sentir dolor cuando la patología ya está bastante avanzada y nota movilidad de las piezas. En fases agudas y agresivas puede notar molestias o dolor de encías, aunque esto no es lo más común.

El odontólogo detecta la enfermedad periodontal explorando al paciente en una revisión convencional o mediante radiografía.

En Clínica Vermont ofrecemos la posibilidad a nuestros pacientes de completar el diagnóstico con un análisis microbiológico para detectar el biofilm bacteriano específico que afecta a cada paciente. De esta manera podemos adecuar a la perfección el tratamiento antibiótico.

Fases de mantenimiento: Son las visitas de control que debe hacer el paciente para vigilar la evolución de la enfermedad y los resultados de los tratamientos. Oscilan entre 3 a 6 meses, o incluso anualmente en casos muy bien controlados.

Por último, hay que destacar que un mismo paciente puede tener áreas de la boca o dientes afectados de distinta manera y gravedad. En estos casos se baraja el tratamiento o la cirugía parcial. Suele ser en zonas donde el paciente no profundiza en el cepillado o por traumatismos oclusales. Siempre hay que individualizar cada tratamiento para detectar bien los problemas y poder así dar la mejor solución al paciente, como hacemos en la Clínica Vermont.

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